martes, 15 de abril de 2014

Las congregaciones durante la Colonia

A la llegada de los españoles existía un esquema de asentamientos humanos dispersos. Sus pobladores, dedicados al cultivo extensivo del maíz, se veían obligados a vivir cerca de sus campos de labranza. Existían también algunos centros ceremoniales —cabeceras religiosas y económicas donde sólo residían gobernantes, sacerdotes y algunos nobles— adonde acudían desde los campos los naturales durante las celebraciones religiosas, días de mercado, pago de tributo y cuando iban a prestar servicios personales en trabajos comunales. Ante esta situación, "los españoles pronto se dieron cuenta de que no podían ni explotar completamente ni catequizar efectivamente a un pueblo disperso en áreas remotas, donde evadirían el tributo y practicarían ritos prohibidos". Resultaba necesario, en primer lugar, congregar a los naturales alrededor de los pueblos indígenas establecidos y luego buscar lugares propicios para otros pueblos.
A principios de la década de los treinta, tan pronto llegaron los primeros misioneros franciscanos a Texcoco y Toluca, que eran los centros más importantes de los valles de México y Matlatzinco, se abocaron a organizar los asentamientos indígenas según lineamientos del virrey Antonio de Mendoza. Las directrices del virrey marcaron los primeros poblados en el centro de México en la década de 1540. Durante la segunda mitad del siglo XVI hubo una tendencia a asimilar los pueblos y grupos indígenas a villas o municipios españoles, donde fuese más fácil evangelizarlos y enseñarles a vivir en "policía". A éstos se les llamó pueblos de "congregación", "junta" o "policía" y, a fines del siglo XVI, se les conoció como pueblos de "reducción", en los que se siguieron los modelos y conceptos urbanísticos traídos de España, modificados en parte por la tradición indígena.
La Corona siguió dos modelos para apartar a los naturales de los españoles y de los esclavos africanos: estableció repúblicas de indios donde se separaba a los naturales del resto de la población, y congregó o redujo en poblaciones a los indios dispersos que carecían de residencia fija.
Los españoles designaron cuatro poblaciones del valle de México como ciudades, creándose una categoría urbana superior: Tenochtitlan y Texcoco en 1543, Xochimilco en 1559 y Tacuba en 1564. Incluso los misioneros franciscanos y dominicos reordenaron ocho centros para la conversión de los indios fuera de la ciudad de México. Tres situados en la ribera del lago: Coyoacán, Cuautitlán y Texcoco; otros tres en la comarca de pueblos acolhuas: Coatepec, Tepetlaoxtoc y Otumba; y dos en las tierras de los chalcas: Tlalmanalco y Chimalhuacán.
Los pueblos se establecían en los lugares más convenientes de cada región, "señalándoles largos términos para sus labranzas y dehesas y montes". En 1567 se ordenó que antes de organizarlos se tomaran en cuenta los puntos de vista de los caciques, de las órdenes religiosas y de los residentes de la zona para elegir el sitio adecuado a fin de que no sufrieran daño ni agravio. Al mismo tiempo se dotaría a los pueblos de autoridades indias y de tierras suficientes para sus actividades agrícolas, es decir, un fundo legal. A partir de entonces no se permitió establecer estancias de ganados de españoles ni caballerías de tierras cerca del pueblo. En 1687 se aumentó el fundo legal a 600 varas, debiéndose medir desde la última casa del pueblo y por "todos los cuatro vientos", y en 1695 se estipuló que la medición se hiciera desde el centro del pueblo, que casi siempre era la iglesia.
Al agrupar a los pobladores dispersos quedarían tierras desocupadas donde se podrían fundar pueblos de españoles y mestizos. Así, las tierras libres podían ser solicitadas como mercedes, pues esto no perjudicaba a ningún natural; además, estaban sin producir, en detrimento de la Corona y de la Colonia.

Don Luis de Velasco llegó a la Nueva España en 1550 con instrucciones precisas sobre las congregaciones. Durante su mandato, y apoyado por los frailes, se seleccionaron los nuevos sitios para los monasterios y se proyectaron cabeceras y pueblos de visita en el valle de Toluca. Así se formaron las congregaciones de Capulhuac (1557), Atlapulco (1560), Zinacantepec (1560) y Metepec (1561). Algunos pueblos se juntaron en uno solo como sucedió con Calimaya y Tepemajalco. Estas reducciones cumplían con los deseos del rey, quien ordenó que se dieran todas las disposiciones necesarias para "que los indios de estas tierras que están derramados se junten en pueblos[...] con todo cuidado e diligencia, como cosa que mucho importa".

Fuente: http://bibliotecadigital.ilce.edu.mx/sites/estados/libros/edomex/html/sec_15.html 

miércoles, 9 de abril de 2014

Don Nicanor Gómez y la representación de Semana Santa en Capulhuac



     En la región la representación más antigua de Semana Santa es la que se realiza en Capulhuac, empezó a realizarse en el año de 1867 aproximadamente, por iniciativa de Don Nicanor Gómez, aprovechando las bellas imágenes que hasta el día de hoy permanecen en la iglesia y que datan de 1723; desde esa época se realizaba la Semana Santa, pero no con una representación, sino con procesiones que se hacían dentro del atrio, se rezaba el vía crucis, la gente llevaba en andas las imágenes, hacían lo que se conoce como pasos de Semana Santa, desde entonces el acto más impresionante era el encuentro entre Jesús y su madre.
     Don Nicanor había sido miembro de la Guardia Nacional en la época de la Intervención francesa; en cierta ocasión encabezó la defensa de Capulhuac de las tropas imperiales, se atrincheró con otros vecinos en el templo de San Bartolomé Apóstol, lo derrotaron y se lo llevaron preso para Tenancingo, en donde lo iban a fusilar, logró salvarse porque se fingió enfermo de tuberculosis, para ello se metió  en la boca sangre seca de venado, la que escupía cuando  tosía, al verlo en tales condiciones y ante el miedo al contagio, los soldados franceses lo abandonaron a medio camino.
     Cuando se dio la secularización de los bienes del clero, Don Nicanor fue el único que aceptó un terreno perteneciente a la iglesia católica, los demás lugareños no aceptaron terreno alguno porque el tío Pashcamilli –así le decían al cura del lugar-, había amenazado con excomulgar a quien lo hiciera; dicho terreno es el que actualmente alberga al templo presbiteriano.
      Un día martes Don Nicanor andaba en la plaza de Santiago, cuando vio en un puesto de chacharas un par de libros que a la larga dejarían huella en él: El Mártir del Gólgota de Enrique Pérez Scrich y El Nuevo Testamento.
      La lectura del primer libro hizo que Don Nicanor transcribiera las partes correspondientes a la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo, surgiendo así el primer libreto con el que habría de representarse Semana Santa en Capulhuac, él fue el primer Caifás de esta escenificación.
      Al tiempo que leía el Mártir del Gólgota se adentró en la lectura del Nuevo Testamento, poco a poco fue cambiando su idea en torno a la religión católica, comenzó a cartearse con un pastor protestante y acogiéndose a la ley de libertad de cultos fundó la iglesia presbiteriana en Capulhuac.
     Esto hizo que las gentes  de Capulhuac no le den crédito como el iniciador de la representación de Semana Santa, y que cuando hablan de dicha tradición se olviden de él, dando crédito solamente a dos de sus contemporáneos, quienes también tienen su relevancia, porque cuando Don Nicanor Gómez decidió renunciar al catolicismo quemó el libreto; estos dos personajes se llamaban Nieves y Margarito Mejía, ellos se encargaron de reunir a los demás actores, y pedirles que les dictaran sus parlamentos, y volvieron a escribir el libreto de la representación, mismo que aún existe y al que se le denomina como el libro.

     El hecho de que el señor Gómez haya cambiado de religión le trajo problemas, los antiguos habitantes del pueblo se inconformaron con su presencia, en varias ocasiones quisieron matarlo, hasta que un día lo lograron, lo lincharon en Almoloya del Río.

Fuente: GUADARRAMA Rivera, Yabel René. Don Nicanor Gómez. En Arcillas de mi tierra -Tradición oral de Capulhuac-.  Tlacaxipehualiztli Ediciones.

domingo, 16 de marzo de 2014

Virgen de la Soledad del Puerto de Acapulco, Patrona de los Arrieros de Capulhuac.

Se dice que fue Felipe II quien obsequia la imagen de la que sería la Santa Patrona del Puerto de Acapulco, una representación de María en su advocación de Santa María de Guía venerada en la Gran Canaria.

La tradición oral afirma que la Virgen de Guía apareció en una caja flotando al norte de la Gran Canaria y, siendo Acapulco un lugar costero, había una cierta relación marina. Al ser retocada la imagen, esto en 1742 se le da por nombre definitivo el de Virgen de la Soledad y, habiendo sido ya jurada como Patrona la imagen en la advocación anterior, la de Guía, se mantuvo su patronazgo, esta vez bajo la advocación de La Soledad.

Siendo el Puerto de Acapulco el lugar hasta donde viajaban los arrieros de Capulhuac, en pos de los productos de la nao de China, adoptaron a la Virgen de la Soledad como su patrona, compartiendo dicho rango con San Bartolomé Apóstol, patrono de Capulhuac. De ahí que la oralidad de Capulhuac afirme que la letra de la VENIA (son tradicional que se interpreta de manera instrumental en la Danza de Arrieros de Capulhuac), diga:

Ya llegamos los arrieros
vamos a hacer el nombre de Dios. 
Ya llegamos los arrieros
vamos a hacer el nombre de Dios. 

Señor San Bartolomé
échanos tu bendición. 
Señor San Bartolomé
échanos tu bendición. 

Ya llegamos los arrieros
vamos a hacer el nombre de Dios. 
Ya llegamos los arrieros
vamos a hacer el nombre de Dios. 

Virgen de la Soledad 
bríndanos tu protección.
Virgen de la Soledad 
bríndanos tu protección...

Virgen de la Soledad que se venera en Acapulco, Gerrero
 
Pero esta virgen también fue generala de las tropas realistas durante la Guerra de Independencia. Esto ocurrió en 1812 cuando las tropas del Generalísimo José María Morelos estaban a punto de apoderarse del puerto. por lo que las autoridades y vecinos creyeron conveniente pedir a la Virgen de la Soledad su intercesión ante Dios, para que los salvaguardara del enemigo. Celebraron con toda solemnidad funciones religiosas en su honor y la declararon “Generala de los Ejércitos Realistas”.  Fue así como el 8 de Diciembre de 1812 la Imagen de la Virgen, fue colocada en un altar y tribunas a un lado y otro para las autoridades militares y civiles del puerto portando sus uniformes de gran gala y tomando parte también la Guarnición de la Plaza con sus bandas de guerra y las fanfarrias de la población con todos los habitantes.

Celebrada una Misa Solemne, el Gobernador de la Ciudad colocó la Banda de Generala a la Virgen de la Soledad, interpretando la banda militar la marcha de honor mientras que en el Castillo disparaban salvas.

Terminando el acto, se organizó una procesión por las calles del puerto hasta el Castillo de San Diego, donde nuevamente los cañones dejaron oír su ronca voz, en su honor, siendo escoltada a su santuario por una guardia especial que rindió pleitesía de acuerdo con la ordenanza militar,  en señal de tan devoto acto, el Gobernador interino de la Plaza D. Pedro Vélez, le puso a la Santísima Imagen la Banda de General y un bastón en las manos con puño de oro.

Virgen de la Soledad que se venera en Capulhuac de Mirafuentes, México

Fuente: Ephemerides Acapulcanae. 
http://ephemeridesacapulcanae.blogspot.mx/2009/09/patronazgo-de-nuestra-senora-de-la.html

GUADARRAMA Rivera, Yabel René. Danza de Arrieros de Capulhuac. Libro en preparación.

miércoles, 26 de febrero de 2014

La máscara de la danza de Negros Sordos


Por Yabel René Guadarrama Rivera
Resulta peculiar la forma en que la tradición oral relata cómo surgió la danza de Negros Sordos. 
En Capulhuac existen varias versiones, una de ellas dice que:
Doce negros africanos fueron traídos como esclavos a la Nueva España, con uno de ellos venía su esposa.
Al llegar a la América Septentrional fueron asignados a la zafra en un trapiche cañero.

El milagro ocurrió, el esclavo salvó la vida. Cierto día el esposo de la negrita fue mordido por una serpiente, la mujer alarmada acudió acompañada de los otros once esclavos a recogerlo, el negro entre espasmos se debatía entre la vida y la muerte, la negra siguiendo el rito de sus ancestros capturó a la víbora y con ella hizo una ceremonia junto al lesionado, esperando se aliviara.



Mientras esto sucedía los esclavos indígenas del trapiche contemplaron con asombro  la escena, los movimientos, voces y palabras que los esclavos negros pronunciaban.

Con el tiempo los indígenas no sólo  reprodujeron lo que miraron, sino que lo convirtieron en una danza ritual de fertilidad para los campos, donde los personajes de la Maringuilla y la víbora lo demuestran representando a la madre Tierra que da sus frutos en forma de caña de azúcar.

En recuerdo de esos doce esclavos negros, las máscaras de los Negros Sordos en Capulhuac portan doce listones de colores.
Los danzantes tradicionales afirman que esos doce listones se deben portar el primer año que se baila, posteriormente cada año deberán incorporar a la máscara un listón más.


jueves, 6 de febrero de 2014

Origen de la Barbacoa

En la Época Prehispánica los antiguos habitantes de lo que hoy es nuestro país, tenían un método propio de cocción para preparar carnes. Diversos animales de caza y pesca eran acompañados de frijoles, verduras y molli —mole-, los cuales eran cubiertos con pencas de maguey y se cocinaban en un hoyo con piedras calientes y carbones encendidos durante varias horas.
Fueron los tlaxcaltecas, quienes enseñaron a los españoles esta forma de guisar, pues utilizaban las pencas asadas del maguey para envolver armadillos, conejos, venados, guajolotes, jabalíes, iguanas y pescados para cocerlos en agujeros debajo de la tierra.
Con la conquista, los españoles introdujeron a la Nueva España o América Septentrional, hoy México; ovinos, caprinos y porcinos; así como pollos. Por lo que la carne de dichos animales fue incorporada a la cocina mestiza y empleada para preparar la barbacoa tradicional indígena.
Cuando los arrieros salían de viaje llevaban con ellos alimentos que no se echaran a perder como queso de puerco, carne salada, queso añejo, eso era lo que comían cuando llegaban a parajes en los que no había mesones ni fondas; esta situación propicio que se convirtieran en expertos culinarios, de tal modo que se dice llegaron a crear una de las múltiples recetas que existen para preparar barbacoa.
Hay que tomar en cuenta estos hombres que también comerciaban con ganado: reses, caballos, carneros. Por eso cuando se les acababa el itacate con el que habían salido de sus ciudades y pueblos mataban un carnero para comérselo; la cocían en olla de barro y en un hoyo que hacían en el suelo, condimentándolo con hierbas de la región.[1]
En la actualidad en muchos lugares la carne de borrego, chivo y cabra hace de la barbacoa un platillo mestizo, muy mexicano.
Destaca la forma como preparan la barbacoa en Texcoco, Tenango de Arista y Capulhuac de Mirafuentes en el estado de México; así como la barbacoa del Estado de Hidalgo. 
En Capulhuac por lo menos se conocen tres distintas formas de preparar este alimento:
Barbacoa de hoyo
Barbacoa de Bote (perol)
Barbacoa de horno





Citado por Guadarrama Rivera Yabel René en Arcillas de mi tierra Tradición oral de Capulhuac-. Tlacaxipehualiztli Ediciones. México, 2013.

Historia de la barbacoa: http://www.aquiestexcoco.com/about-aqui-es-texcoco/historia-de-la-barbacoa/

Fotografía: Eduardo Juárez Guadarrama.

sábado, 1 de febrero de 2014

En vísperas de la Guerra de Reforma mueren fusilados los regidores del ayuntamiento de Capulhuac

1857 En vísperas de la Guerra de Reforma, el Estado de México fue escenario de la lucha entre conservadores y liberales. En esta época el general conservador José María Cobos, con el lema de “Religión y fueros” tomó Villa del Valle (hoy Valle de Bravo) y saqueó el pueblo de Amanalco. Por lo que las huestes liberales comenzaron su persecución hasta que logran batirlo en Santiago Tianguistenco, en represalia este hombre  fusiló a varios regidores del ayuntamiento de Capulhuac.


General Conservador José María Cobos



Imagen e información tomadas del libro: Enrique Cárdenas de la Peña, Mil personajes en el México del siglo XIX, 1840-1870, t. I, México, Banco Mexicano Somex, S. A., 1979, p. 408.

domingo, 26 de enero de 2014

San Pedro Tlaltizapan

El pueblo de San Pedro Tlaltizapan fue sujeto de Capulhuac y como tal formó parte del Señorío de Tlacopan. El 26 de junio de 1526 Hernán Cortés otorgó a perpetuidad a Isabel Moctezuma Tecuichpo Ixcaxochitzin Moctezuma, hija de Moctezuma Xocoyotzin, el Señorío de Talcopan es decir Tacuba. 



En la ilustración podemos ver a Moctezuma y sus hijos Tecuichpo y Tlacahuepantzin.

Fuente: Pueblos del estado de México.

sábado, 25 de enero de 2014

Ignacio Allende en Capulhuac

Texto de:  Antonio Ruiz Meza



Erróneamente se afirma que el cura Miguel Hidalgo y Costilla cruzó por la calle principal de Capulhuac rumbo al Monte de las Cruces. 

El que pasó fue Ignacio Allende, ayudado por los naturales del lugar, después de haber sido repelido y combatido por las gentes de Santiago Tianguistenco[…] Cuando los insurgentes entraron propiamente a la ciudad de Toluca, el español Trujillo recibió la noticia de que ellos marchaban sobre el puente Atenco el 29 de octubre de 1810, con la intención de inmovilizar a Lerma, donde se encontraban las fuerzas del Rey. Fue entonces que el militar español[…] alertado por el cura de Lerma, envió tropas y solicitó la ayuda del alcalde de Santiago Tianguistenco para cortar el puente de Atenco, lo que sin embargo no obtuvo buenos resultados y los rebeldes pudieron cruzar y una buena parte de estos tomaron dispositivo de ataque contra Lerma[…] datos que aporta Alberto Valdés Inchausti, en su obra Historia de Cuajimalpa. Editorial Cajica, 1973, los obtiene de las mismas cartas que Trujillo dirije al Virrey Venegas y de ellas se desprende que Allende y no Hidalgo pretendió cruzar por Santiago Tianguistenco, donde sus fuerzas fueron obligadas a dividirse por Capulhuac rumbo al Monte de las Cruces… [1]




[1] RUIZ Meza, Antonio. Reflexiones históricas sobre el Estado de México. Edición del autor con el apoyo del H. Ayuntamiento Constitucional de Capulhuac 2003 -2006. Pp. 13

LINARES Romero, Carlos Eduardo. Batalla del Monte de las Cruces.

Alanís Boyso, J. L. (1986) Batalla del Monte de las Cruces. Toluca: Gobierno del Estado de México, 144 p.
 
Secretaría General de Gobierno (2009) Batalla del Monte de las Cruces CXCIX Aniversario 30 de octubre de 2009: folleto editado por la coordinación general de comunicación social del gobierno del Estado de México. Toluca: Gobierno del Estado de México, 6 p.

Imagen: Allende. Imagen de R. Canto, tomada del libro: México a través de los siglos, Barcelona, Espasa y Compañía Editores,

sábado, 4 de enero de 2014

Las cabañuelas una forma de predecir el tiempo

Las cabañuelas, también conocidas por los habitantes de Capulhuac como cabiñuelas, son el cálculo que hacen (hacían) los pobladores de esta porción del estado de México, con base en las características climáticas que se presentan en ciertos días del mes de enero, para pronosticar el clima del año en curso, es decir se definen a las lluvias en esta época.
Los aztecas adoptaron de los mayas este conocimiento, que luego se adaptó al calendario cristiano.
Aunque este método de predicción meteorológica también utilizado en el sur de España.
Las cabañuelas son parte del conocimiento empírico del tiempo, para lo cual la gente se basa en todos los días del primer mes del año y con ello vaticinan las condiciones para los próximos 334 días, a los 365 días del año se le restan los 31 días de enero.
Este conocimiento ancestral se ha trasmitido de generación en generación a través de la tradición oral.
Cada día tiene un mes que se le atribuye de manera sistemática:
Del 1 al 12 es ascendente, cada día corresponde a cada uno de los meses del año de enero a diciembre.
Del 13 al 24 descendente, de diciembre a enero.
Del día 25 al 30 se toman por medios día para cada mes, desde la madrugada hasta el mediodía, la tarde y noche: enero-febrero, marzo-abril, etc.
El día 31 con sus 24 horas. Cada 2 horas son asignadas a cada mes, a partir de la madrugada.

"La milpa" fotografía: Yabel René Guadarrama Rivera


Fuente: Tradición Oral de Capulhuac y pueblos circunvecinos. Cfr. FUENTES Pereira, Francisco José. Predicción del tiempo a través de una costumbre tradicional: Las Cabañuelas. En Revista de estudios sobre Sierra Mágina.

jueves, 2 de enero de 2014

La peregrinación anual de Capulhuac a Tecaxic

     No se puede afirmar con exactitud desde cuándo se realiza la peregrinación a Tecaxic, sólo sé que es muy añeja.  La profesora Victoria Rivera Nava nos cuenta:
Mi abuela nació aproximadamente en 1880 y murió por 1961, contaba que desde pequeña su mamá la llevaba como peregrina a Tecaxic; decía que muchas veces sirvió en la misma como topil, es decir como ayudante de los mayordomos de la festividad.
     Esta peregrinación  se realiza a finales del mes de diciembre; los peregrinos parten de Capulhuac el 30, pernoctan en Metepec; el 31 continúan hasta llegar a Tecaxic. 
     El día 1° de enero los peregrinos de Capulhuac  realizan la festividad  en honor de la virgen de Los Ángeles; en la misma, originalmente participaba la danza de las inditas, pero después de la Revolución Mexicana comenzó a participar la danza de los arrieros.
     Durante el trayecto los peregrinos acompañados de un violín, originalmente se utilizaba una flauta de carrizo y un tamborcito, van repitiendo un canto que dice: Ya se va la virgen, ya se va el consuelo, ya se va la virgen la reina del cielo…  Cuando los peregrinos regresan a Capulhuac vienen cantando: Ya llegó la virgen, ya llegó el consuelo, ya llegó la virgen la reina del cielo.


     La relación entre estos dos pueblos se debe a que en la época prehispánica, ambos fueron fundados por los matlazincas. 
     Se puede afirmar que la deidad principal de los antiguos pobladores de Capulhuac fue Xipe Totec, "Nuestro Señor Descarnado o Desollado"; Tecaxic también fue un centro ceremonial importante donde se rindió culto a Xipe.
     Antiguos pobladores de Capulhuac  afirmaban que la peregrinación es muy vieja y se hacía antaño en honor de nuestro señor desollado, pero con la llegada de los conquistadores se siguió realizando, sólo que en honor de la santa patrona de Tecaxic: La Virgen de la Asunción, llamada como Virgen de los Ángeles por los creyentes.
     Así pues, los habitantes de Capulhuac no olvidamos nuestras raíces y seguimos peregrinando en honor de nuestro señor descarnado.


Fuente: GUADARRAMA Rivera, Yabel René. Arcillas de mi tierra -Tradición oral de Capulhuac-. Ediciones Tlacaxipehualiztli. FOCAEM 2012. Pp. 121-122.